Ríe siempre que puedas

Ríe siempre que puedas
"Haz que tu sonrisa cambie el mundo...Pero no dejes que el mundo cambie tu sonrisa."

Soríe, rie...

Soríe, rie...
Sonríe al mundo
Cuando sonríes liberas una hormona que lleva a tu mente un mensaje positivo, no lo olvides.
(Hellen Fisher)

Anda erguido, sonríe y haz que se pregunten cuál es el secreto que te hace reír
(Anónimo)

"Nunca dejes de sonreir, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa"

"Todos los botiquines de urgencia deberían incluir sentido del humor." (Anónimo)

La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano (Víctor Hugo)

Gente con sentido del humor:-)

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Haré cualquier cosa...


Una mujer estaba sentada en un bar disfrutando de una copa para relajarse después del trabajo, cuando se abrió la puerta del bar y entró el tipo más guapo que había visto en toda su vida. Era imponente... Alto, musculoso, bien plantado, elegante, de abundante pelo oscuro, unos brillantes y enormes ojos verdes y una sonrisa preciosa. Cada uno de sus movimientos era tan masculino y sensual que la mujer no podía quitarle los ojos de encima.
El hombre se dio cuenta de la mirada observadora de la mujer y, con una sonrisa seductora, se le acercó. Ella, nerviosa y sonrojada, se preparó para disculparse por su mirada inquisitiva pero, antes de poder abrir la boca, él se inclinó y le susurró al oído con voz suave, profunda y ligeramente ronca:
- "Haré cualquier cosa... Absolutamente cualquier cosa que desees, cualquier cosa con la que hayas soñado o fantaseado, cualquier cosa que quieras, por 50€... Sólo te pongo una condición..." Temblando expectante, la mujer le preguntó cuál era la condición. Y el tipo contestó:
-"Tienes que decirme lo que quieres que haga con sólo tres palabras"...
La mujer mira fijamente a los ojos hipnóticos del hombre por un segundo analizando la proposición. Luego, tomada la decisión, metió la mano en el bolso y saco 50€. Apuntó su dirección en una servilleta del bar, la dobló, metió el billete dentro y puso la servilleta en la mano del hombre. Se inclinó y le susurró al oído: . . . . . . . .

LIMPIAME LA CASA

Alumbrado Púbico


Estas cosas solo pasan en Zaragoza