Ríe siempre que puedas

Ríe siempre que puedas
"Haz que tu sonrisa cambie el mundo...Pero no dejes que el mundo cambie tu sonrisa."

Soríe, rie...

Soríe, rie...
Sonríe al mundo
Cuando sonríes liberas una hormona que lleva a tu mente un mensaje positivo, no lo olvides.
(Hellen Fisher)

Anda erguido, sonríe y haz que se pregunten cuál es el secreto que te hace reír
(Anónimo)

"Nunca dejes de sonreir, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa"

"Todos los botiquines de urgencia deberían incluir sentido del humor." (Anónimo)

La risa es el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano (Víctor Hugo)

Gente con sentido del humor:-)

jueves, 17 de abril de 2014

No sea que se resfríe


Un hombre vuelve de un viaje de negocios, un día más temprano de lo previsto. Es tarde y toma un taxi.
Cuando está llegando a su casa le pregunta al chofer si quiere ser testigo de lo que va a encontrar, ya que piensa que su mujer lo engaña y que en este momento está con su amante.
El chofer acepta ser testigo, a cambio de 100 €uros.

Entran sin hacer ruido, abren silenciosamente la puerta del dormitorio, el marido enciende la luz y corre de un tirón las sabanas de la cama. Y tal como lo imaginaba descubre a ambos, mujer y amante a galope tendido.
Fuera de sí saca su pistola y coloca el cañon en la sien del amante, pero la mujer grita:
-
No, no dispares, no dispares por favor !!!Te mentí ! Nunca recibí una herencia de mi tía! Fue él quien pagó la 4 x 4 que te regalé, nuestro yate, también nuestra casa en el lago, nuestras vacaciones y el colegio de los niños. Hasta paga nuestras compras en Carrefour
El marido, fuertemente impactado por esa revelación, baja la pistola, se vuelve hacia el taxista y le pregunta:

-Y Ud. en mi lugar, ¿qué haría ?
- Yo volvería a taparlo..., no sea que se resfríe!!!

sábado, 5 de abril de 2014

El vendedor del Corte Inglés


En el Corte Inglés de Cádiz, había un vendedor que era conocido en la zona por una pericia inusitada en el instante de la venta. Un día, el gerente de la Oficina de El Corte Inglés de Serrano, en Madrid, requirió sus servicios para fomentar la venta en uno de sus departamentos menos explotados: el de Caza y Pesca. En su primer día, el gerente quiso comprobar in situ cómo aquel supuesto “monstruo gaditano de las ventas”, conseguía encasquetar alguna cosa. Vio al hombre ocupado con un cliente y acudió al lugar intentando pasar desapercibido, mirando diversos artículos y escuchando, discretamente, la conversación:

- Sí señor, una buena caña. Pero, permítame. Usted es un hombre de gran fortaleza física y quizá ésta no le dé suficiente rendimiento si pesca una pieza grande, pongamos por caso una lubina o un pulpo. Le sugiero mejor una de éstas que nos acaban de llegar de Australia… pura caña de bambú, y además reformateada en toda su estructura.

- No sé yo...

- ¡No se hable más! Además, piense en sus compañeros de oficina,  los va a dejar alucinados. Debería usted llevarse una Polaroid y hacerse una foto con la pieza más grande que consiga. ¡Va a ser usted la envidia del Departamento!

- Hombre, nunca se me dio mal...

- Claro, que una buena caña no es nada sin un buen carrete. Y en carretes, sólo lo mejor de lo mejor. Mire éste: japonés, lo último, 300 metros de hilo de doble resistencia, posibilidad de tres bloqueos. Y si se lleva hoy este modelo –entre usted y yo, ¡por sólo 250 euros!, lo que es toda una ganga– le regalamos un juego de plomos.

- Sí que parece un buen carrete, sí...

- Claro, que una buena caña no es nada sin un buen carrete. Y en carretes, sólo lo mejor de lo mejor. Mire éste: japonés, lo último, 300 metros de hilo de doble resistencia, posibilidad de tres bloqueos. -Y si se lleva hoy este modelo –entre usted y yo, ¡por sólo 250 euros!, lo que es toda una ganga– le regalamos un juego de plomos.
- Sí que parece un buen carrete, sí...


- ¿Buen carrete? Mire, yo con uno de éstos pesqué el verano pasado en Barbate un atún de 7 kilos. ¡Una maravilla! Claro, que fue mar adentro porque las piezas buenas sólo se pescan mar adentro. Me refiero a que a la playa no van a venir ellas solitas. ¿Me entiende usted?

- Sí, claro. Entonces...

-Una zodiac es la mejor opción. Ahora, precisamente, tenemos aquí en la sección de al lado una que estaba de muestra y le saldrá tirada, oiga. ¡Tirada!


-¿Pero usted qué quiere? ¿Pescar o ir de tiendas? Las cosas o se hacen bien o no se hacen. Y usted es una persona que sabe cómo se hacen las cosas. Lo supe desde que le vi.

- Bueno, la verdad es que hace dos años fui administrativo del mes y…

- ¿Qué le dije? Es usted un hombre que ha nacido para ganar. ¿Quiere pescar? Pescará. ¡Vaya si pescará! Claro, que la zodiac necesita un motor, y el mercado de segunda mano no merece la pena, ya sabe... importación paralela, sin papeles… Vamos, que le meten unos pufos por ahí que anda... Déjese, que tenemos un modelo Suzuki por 1.000 euros, que no se lo podrá creer. Qué sensación de libertad. El aire en la cara, las olas salpicando... No sigo, no sigo porque ¡me está usted dando una envidia!

- Lo de la barca no es mala idea. ¿Pero cómo la llevo?

- Si quiere buscar excusas, búsquelas. Y si lo que quiere es disfrutar, busque soluciones. Usted no va sólo a pescar. Usted va a pasar unos días en contacto con la naturaleza, a encontrarse a sí mismo. No le creo tan ignorante como para pasar tres noches en uno de esos hoteles para aficionados. Usted lo que necesita es una caravana. Además, no es necesario que sea muy grande. Con una cuatro plazas tiene de sobra, y así resuelve el problema de la zodiac. Podrá llevarla arriba. ¡No sabe el dineral que se va a ahorrar en hoteles! Además de inteligente, creo que es usted un hombre de suerte. - Bueno yo siempre me distinguí por ser una persona responsable y con iniciativa... - Bueno, eso se ve.


-Bien, señor, ya se lo he preparado todo: será la caña, el carrete (con los plomos de regalo), la Polaroid, la zodiac, el fueraborda, la caravana y el juego completo de aparejos de pesca de bajura. Total: 38.750 euros, que podrá pagar en tres cómodos plazos. Mire, firme, firme aquí... Eso es… Muchas gracias. Encantado. ¡Y que tenga usted una buena pesca!


El gerente madrileño se acerca alucinado al vendedor, con los ojos que se le salían de las órbitas:
- Me ha dejado usted boquiabierto. ¡Qué seguridad! ¡Qué  psicología! ¡Qué dominio de la materia! Es usted, sencillamente, IM-PRE-SIO-NAN-TE. No he visto en mi vida un caso igual: ¡un tío que venía a comprar una caña de pescar, y le ha vendido usted medio departamento!

- ¿Una caña? No, no. Se equivoca. Ese señor no venía a comprar una caña. Lo que ha ocurrido es que me lo he encontrado en las escaleras y me ha preguntado que dónde podría comprar unos Tampax para su mujer, y yo le he  dicho:

-“Pero hombre de Dios, ¿va a pasar cinco días sin follar y no va a aprovecharlos para ir de pesca...?”.

Buen finde amig@s